Venta en 3 segundos
Escaneo con código de barras, botones grandes y cobro directo. La fila avanza y la venta queda registrada con su medio de pago.
Cientos de ventas chicas por día piden un sistema que no moleste: escaneás, cobrás, siguiente. Y atrás de esa velocidad, el control que el cuaderno nunca te dio — margen por producto, caja por turno y stock que avisa antes de que falte.
Escaneo con código de barras, botones grandes y cobro directo. La fila avanza y la venta queda registrada con su medio de pago.
Con costo y precio cargados, sabés qué productos dejan plata y cuáles solo mueven volumen. La calculadora de precios hace el resto.
Cada turno abre y cierra su caja con arqueo. Las diferencias se detectan al momento, con responsable y monto.
Alertas de mínimo por producto: el sistema te dice qué reponer antes de que el cliente encuentre el hueco en la góndola.
Proveedores, servicios, gastos chicos: todo categorizado para saber cuánto cuesta realmente tener el kiosco abierto.
La herramienta te dice cuánto necesitás vender por día para cubrir los gastos — el número que todo kiosquero debería conocer.
En un kiosco o almacén el margen unitario es chico y el volumen es todo: cientos de operaciones diarias de montos bajos. Con esa mecánica, los errores invisibles pesan más que en ningún otro rubro — el producto que se vende a menos del costo porque el precio quedó viejo, el faltante de la góndola que nadie repuso, la diferencia de caja diaria de “apenas” unos pesos que a fin de mes es un sueldo.
Un sistema en este rubro tiene una sola condición de entrada: no puede hacer la venta más lenta. Por eso el POS de Lumex está pensado para el escaneo directo — el código de barras hace todo, el cobro es un click, y el registro (stock, caja, reporte) sucede solo, atrás, sin pedirle nada al que atiende.
Con las ventas registradas, aparecen los números que el cuaderno no da: qué productos rotan, cuáles dejan margen real después del costo, qué días y horarios venden más. Con eso se compra mejor, se ajustan precios a tiempo y se descubre más de una sorpresa.
El miedo típico es la carga inicial: “tengo mil productos, no los cargo ni loco”. La importación desde Excel resuelve el grueso en una tarde — y los productos con código de barras estándar se identifican escaneando. El equipo de Lumex acompaña la migración sin costo.
Después, el mantenimiento es mínimo: los aumentos de proveedores se aplican con el gestor de cambios masivos de precios (por categoría o proveedor, en minutos), y las alertas de stock hacen la lista de reposición por vos.
Además del sistema base, Lumex incluye herramientas de gestión que se activan según tu plan.
Calcula el precio ideal considerando comisiones, impuestos y margen deseado
Registra y categoriza todos los gastos del negocio
Calcula cuánto necesitas vender para cubrir tus gastos
Genera códigos de barras y QR para tus productos
Sí — es el caso de uso central: escaneás el producto con el lector, cobrás y listo. Los atajos de teclado y los botones grandes están pensados para no frenar la fila.
Con la importación desde Excel: bajás la plantilla, completás y subís. Los productos con código de barras estándar quedan listos para escanear. Te acompañamos en la migración inicial.
Sí, con el gestor de cambios de precios: seleccionás por categoría o proveedor y aplicás el aumento porcentual a todos los productos de una vez.
Sí. Cada empleado tiene su usuario con permisos, y la caja se abre y cierra por turno con arqueo. Cada venta y cada movimiento quedan asociados a quien los hizo.
Período de prueba sin tarjeta de crédito. Te acompañamos en la migración de productos, clientes e inventario.
Ver planes y precios