Listas de precios por cliente
El constructor tiene un precio, el particular otro, la obra grande otro más: definí listas distintas con precio por producto y cantidad mínima, y asigná cada una al cliente.
Se vende por bulto y por unidad, casi todo va a cuenta corriente y el precio cambia con el dólar y el proveedor. El corralón mueve mucha plata en pocas operaciones grandes, y un error de precio o un saldo mal anotado se siente. Lumex ordena precios, saldos y stock por depósito para que la cuenta cierre.
El constructor tiene un precio, el particular otro, la obra grande otro más: definí listas distintas con precio por producto y cantidad mínima, y asigná cada una al cliente.
Casi todo se vende a cuenta: registrá lo que cada cliente u obra debe, los pagos parciales y el saldo actualizado, sin perder de vista quién está atrasado.
Bolsa, pallet, unidad o metro: cada producto define su unidad de medida y la venta descuenta el stock en la unidad correcta.
Controlá existencias por depósito o sucursal, transferí entre ubicaciones y trabajá con alertas de mínimo para no cortar la reposición.
El pago con cheque es moneda corriente en el rubro: registrá y seguí los cheques recibidos y su fecha de cobro para no perderte ninguno.
Emití factura A o B al cliente en el momento, sin cargar la venta dos veces en otro sistema.
En el corralón, el mismo producto vale distinto según a quién le vendas: el constructor con volumen tiene un precio, el particular que compra dos bolsas otro. Y encima el costo se mueve con el dólar y con cada aumento del proveedor. Manejar eso a mano — precios en la cabeza, descuentos improvisados, listas que nadie actualiza — es la fuente número uno de errores de facturación y de márgenes que se comen sin darte cuenta.
Con las listas de precios de Lumex definís cada precio por producto, con cantidad mínima cuando aplica, y asignás la lista al cliente. En la venta, el sistema toma el precio correcto solo. Cuando el proveedor remarca, los cambios masivos por proveedor o categoría actualizan todas las listas de una vez, con historial de cada cambio.
El resultado es que el precio deja de depender de la memoria del que atiende. Vende cualquiera del equipo y factura lo mismo, con el margen que definiste, sin filtraciones.
La mayoría de la venta del corralón no se cobra en el momento: se entrega el material y se cobra después, muchas veces con cheque a fecha. Sin un registro claro de cuánto debe cada cliente u obra y desde cuándo, la cobranza se vuelve adivinanza y el capital de trabajo se atrasa. La cuenta corriente de Lumex mantiene el saldo de cada cliente al día — ventas, pagos parciales y total pendiente — para que la cobranza salga a lo seguro.
Y como el cheque es parte del día a día, la herramienta de cheques te deja registrar los recibidos y seguir su fecha de cobro, para que ninguno se traspapele. La analítica de compras completa el cuadro: qué se vende, a qué margen y con qué rotación, para comprar con datos y no acumular lo que no sale.
Además del sistema base, Lumex incluye herramientas de gestión que se activan según tu plan.
Genera listas de precios personalizadas para imprimir o descargar
Registrá y seguí cheques recibidos y emitidos
Actualiza precios masivamente y notifica a tu equipo
Velocidad de venta, margen y rotación según recepciones y ventas
Sí. Creás las listas de precios que necesites (constructor, particular, obra) con precio por producto y cantidad mínima, y asignás cada lista al cliente. La venta toma el precio correcto automáticamente.
Sí. Registrás las ventas a cuenta, los pagos parciales y el saldo pendiente de cada cliente queda siempre actualizado, con su historial.
Sí, con la herramienta de cheques: registrás los cheques recibidos y seguís su fecha de cobro para no perderte ninguno.
Sí. El stock se controla por depósito o sucursal, con transferencias entre ubicaciones y alertas de mínimo para no cortar la reposición.
Período de prueba sin tarjeta de crédito. Te acompañamos en la migración de productos, clientes e inventario.
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